Cómo hacer jardines japoneses
Los jardines japoneses se caracterizan por ser sobrios y muy austeros. Los elementos más importantes son las piedras, el agua y la naturaleza. Las plantas caducas son las que se encargan de marcar el paso del tiempo y, las perennes, muestra la estabilidad. La asimetría marca el jardín, ya que siempre llevará un orden.
Los jardines japoneses siempre han sido vistos como un lugar de meditación. Lugares donde nos podemos encontrar con la naturaleza. Son centros de serenidad, que se diseñan para relajarse y ser admirados por los presentes. Todo se coloca siguiendo una estrategia. Van a aportar tranquilidad, desde el interior de la casa o desde el propio jardín. Los setos se ocupan de marcar los límites del jardín. Un elemento que no debemos olvidarnos son las piedras, que van a simular picos de montañas o las islas en el mar. Alrededor de los mismos, se coloca gava, con dibujos en el mismo, que se realizan como si fueran hechos por una imaginaria gota de agua.
El simbolismo del jardín se logra gracias a la distribución de las piedras, que se colocan como si fuera el curso de un río. O sea, estamos ante un jardín seco. Aunque el diseño es asimétrico, los elementos no se colocan al azar. Así, nos encontramos con un camino que suele marcar el sentido de nuestros pasos, para que mantenga un orden determinado. Se busca provocar sensaciones, con las piedras, ya que nos obligan a parar. La arena blanca, por otro lado, va a simbolizar la purificación; y, las plantas, la llegada de una nueva estación. Las plantas más recomendables so: las hortensias, los lirios..




